El idioma español se extiende hoy por todo el planeta, es la segunda
lengua más importante del mundo y la tercera más hablada con 400
millones de habitantes nativos. El castellano, tal como hoy lo conocemos
es fruto de un proceso de transformaciones de más de un milenio, que
involucra a diversas lenguas de los habitantes de la
Península Ibérica que se fueron modificando por influencia de los invasores romanos, godos y árabes. Hacia el final del
siglo XV,
con la unión de los reinos de Castilla y Aragón, que extendieron su
dominio sobre la mayor parte de la península, la lengua de Castilla, el
castellano, se fue imponiendo sobre otros idiomas y dialectos y fue traída a América por los conquistadores.
El español llegó al continente americano a través de los sucesivos viajes de
Cristóbal Colón y, luego, con las oleadas de colonizadores que buscaban en
América
nuevas oportunidades. En su intento por comunicarse con los indígenas,
recurrieron al uso de gestos y luego a intérpretes europeos o a
indígenas cautivos. Gracias a la interacción entre las múltiples
culturas de América y los colonizadores, el español fue aprendido por
los indígenas en gran parte del continente. Sin embargo, muchos pueblos
conservaron sus lenguas, y aún hoy perduran en sus culturas, aunque
también hablan
castellano.
La lengua española (o castellana como la llaman otros lingüistas)
es una de las más expandidas en el mundo. Y el lenguaje lleva a su vez
adosada una cultura propia de los grupos sociales que lo utilizan, es
por eso que se comparten tantas cosas en común entre
España y los países hispanoamericanos, pues la herencia de su lenguaje ha dejado huellas imborrables en la
religión, las costumbres, la raza, la cultura, el arte, la
literatura,
la descendencia, que han permitido superar las grandes diferencias que
se dieron en las luchas por la independencia de los países americanos en
el
siglo XIX.
El español es una lengua muy rica en expresiones, sinónimos,
adjetivación, vocablos que han ingresado a la lengua desde los distintos
aportes, desde la invasión de los árabes en la
Edad Media (Por ejemplo:
almohada,
albahaca,
alhelí,
alcachofa,
alcaucil, etc), hasta las palabras de origen indígena americanas desde la época de la conquista (por ejemplo:
chocolate, papa,
tomate, mandioca,
maíz, cacao, etc); o de la gauchesca y el lunfardo ríoplatense (como rancho, tapera, mate, pingo, pibe, etc).